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1989-3809
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1138-2635


Escritos de Psicología
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Volumen 12 / Número 1 ·Enero-Junio 2019
 
¿Están los rasgos de personalidad asociados al bienestar psicológico?
Are the personality traits associated with psychological well-being?

[pp. 1-8]
[DOI: 10.5231/psy.writ.2019.0107]
Iraida Delhom1, Encarnación Satorres2 y Juan Carlos Meléndez2
1Universidad Internacional de Valencia (España), 2Universidad de Valencia (España)
 

Existe poca información de cómo los rasgos de personalidad puede afectar al bienestar psicológico. Los estudios señalan que el neuroticismo y la extraversión son los rasgos que mayor vinculación poseen con el bienestar psicológico. En este estudio se investigó cómo los rasgos de personalidad se asocian a las seis dimensiones del bienestar psicológico en una muestra de adultos mayores españoles. La muestra estuvo compuesta por 224 adultos mayores a los que se aplicaron las escalas de bienestar psicológico y el cuestionario NEO-FFI. Se analizaron los resultados mediante regresión lineal múltiple. Se obtuvieron asocia-ciones significativas en todas las dimensiones del bienestar psicológico siendo negativas las del neuroti-cismo, y positivas las de extraversión, responsabilidad, apertura a la experiencia y amabilidad. La asociación negativa del neuroticismo con las dimensiones del bienestar psicológico indicaría que una puntuación alta en este rasgo tendría un carácter desadaptativo para un buen envejecer. Las asociaciones positivas de los demás rasgos de personalidad con el bienestar psicológico sugerirían su carácter facilitador para un funcionamiento óptimo durante el envejecimiento.

Palabras clave: personalidad; bienestar psicológico; adultos mayores.

There is little information on how personality traits can affect psychological well-being. Studies suggest that the traits with the strongest associations with psychological well-being are neuroticism and extraversion to. The present study investigated associations between personality traits and the six dimensions of psychological well-being in a sample of older Spanish adults. The sample comprised 224 older adults who completed the psychological well-being scales and the NEO-FFI questionnaire. The results were analyzed using multiple linear regressions. Significant associations were found between all the dimensions of psychological well-being: these associations were negative in the case of neuroticism, and positive in the case of extraversion, conscientiousness, openness to experience, and agreeableness. The negative association between neuroticism and the dimensions of psychological well-being suggest that high scores in this trait would be maladaptive for a good aging experience. Positive associations between other personality traits and psychological well-being suggest that they would facilitate optimal functioning during aging.

Keywords: personality; psychological well-being; older adults.

 

Cómo citar este artículo: Delhom, I., Satorres, E. y Meléndez, J. C. (2019). ¿Están los rasgos de personalidad asociados al bienestar psicológico? Escritos de Psicología, 12, 1-8.


Correspondencia: Juan C Meléndez Av. Blasco Ibañez 21, Valencia, 46010. E-mail: melendez@uv.es. E-mail de la coautora Iraida Delhom: idelhom@universidadviu.com. E-mail de la coautora Encarnación Satorres: encarna.satorres@uv.es.


Introduccion

Dos importantes aproximaciones han estudiado y descrito la noción de bienestar, obteniéndose como resultado la diferenciación entre el bienestar subjetivo y el psicológico (Deci y Ryan, 2008). El enfoque de bienestar subjetivo (BS), está centrado en aquellas experiencias que hacen que la vida sea agradable o desagradable (Diener, 2013), y ha diferenciado entre un componente cognitivo que se basa en creencias y actitudes sobre la propia vida, siendo más estable en el tiempo y referido al juicio que merece para la persona su trayectoria evolutiva, y un componente afectivo-emocional, relacionado con los sentimientos de placer o disgusto (afecto positivo y afecto negativo) experimentados por la persona, sujeto a cambios en el corto y medio plazo (Diener, 2012; Luhmann, Hofmann, Eid y Lucas, 2012). En contraste, el bienestar psicológico (BP) enfatiza las características relacionadas con el desarrollo del sujeto, el funcionamiento óptimo y positivo a largo plazo, siendo un indicador fiable de vida saludable (Steptoe, Deaton y Stone, 2015). Ryff (2014) propuso un modelo multidimensional de BP que abordó seis conceptos: autonomía, crecimiento personal, autoconcepto, propósito en la vida, dominio del ambiente y relaciones positivas con otros, que han sido ampliamente estudiados en la investigación psicológica. Las dimensiones relaciones positivas con los otros, autoaceptación, dominio del ambiente y autonomía se mantienen estables desde la mediana edad hasta la vejez, mientras que crecimiento personal y propósito en la vida, pueden mostrar una disminución de sus puntuaciones según avanza la edad (Ryff, 2014).

La personalidad hace referencia a estilos relativamente duraderos de pensar, sentir y actuar que caracterizan a un individuo. En contraste con los comportamientos aprendidos específicos, los rasgos de personalidad son tendencias generales que se reflejan en muchos aspectos de la vida de una persona (McCrae y Costa, 1987). El modelo factorial de los Cinco Grandes es la estructura de los rasgos de personalidad que ha recibido más atención teórica y empírica por su capacidad para simplificar un número abrumador de rasgos (McCrae y Costa, 1987), así como por su aplicabilidad intercultural y su capacidad para predecir la salud y otros factores relevantes (Mõttus et al., 2013). Este modelo define la personalidad a partir de cinco grandes factores que representan las dimensiones fundamentales que están en la base de los rasgos: el neuroticismo (N), que contrapone el ajuste y la estabilidad emocional al desajuste y a la tendencia general a experimentar sentimientos negativos que interfieren con la adaptación; la extraversión (E), que implica sociabilidad y preferencia por la vinculación con gente y grupos frente a la introversión que implica ser más reservado y la preferencia por la soledad; la apertura a la experiencia (O), definida por la preferencia por la variedad, curiosidad intelectual e independencia de juicio, frente a las personas que puntúan bajo y tienden a ser convencionales en su comportamiento prefiriendo lo familiar a lo novedoso; la amabilidad (A), que define tendencias interpersonales como altruismo o disposición a la ayuda, frente a la persona desagradable o antipática que es suspicaz respecto a las intenciones de los demás; y la responsabilidad (R), caracterizada por ser voluntarioso, ordenado y fiable, frente al menor rigor para aplicar principios. Un gran número de estudios han examinado la expresión de estos rasgos en diferentes países mediante la comparación de perfiles de personalidad en función de la cultura. El estudio de seguimiento de Allik et al. (2017) proporciona evidencia de que las puntuaciones promedio de personalidad por país/cultura son replicables y pueden proporcionar información fiable sobre las disposiciones de personalidad, sin embargo, también informan de agrupaciones distintivas por países o culturas. Estos resultados contradictorios podrían tener su explicación en lo ya señalado en el meta-análisis de Parks-Leduc, Feldman y Bardi (2015) en el que analizan las relaciones entre el modelo de los cinco factores de personalidad y los valores. Los resultados obtenidos indican relaciones coherentes y teóricamente significativas entre ambas variables, sin embargo, estas relaciones no son grandes, concluyendo que rasgos y valores son construcciones distintas. Aun así, los rasgos de carácter más cognitivo están más fuertemente relacionados con los valores y los rasgos más emocionales están menos fuertemente relacionados con los valores por lo que podría ser aconsejable controlar esta posible tendencia.

En general, las teorías de las diferencias individuales del bienestar han adoptado un enfoque situacional donde los factores contextuales, como los eventos de la vida, se teoriza que causan bienestar independientemente de la personalidad (Magnus, Diener, Fujita y Payot, 1993). Si bien basándose en la evidencia de que el bienestar es relativamente estable (Harris, Brett, Johnson y Deary, 2016), la literatura se ha desplazado hacia un enfoque disposicional, y, por lo tanto, es más probable que refleje las características personales internas (Grant, Langan-Fox y Anglim, 2009). De acuerdo con el enfoque disposicional, ciertos rasgos podrían predisponer a las personas a un mayor o menor bienestar, por tanto, la personalidad puede afectar al bienestar ya sea de forma directa, independiente de los eventos de la vida, o indirectamente a través de los eventos de la vida.

Con respecto a la relación entre el BP y la personalidad, en los primeros estudios se informó que neuroticismo y extraversión eran los rasgos que mayor cantidad de asociaciones presentaban con el BP (Schmutte y Ryff, 1997). Actualmente, trabajos como los de Anglim y Grant (2016) o Sun, Kaufman y Smillie (2018) han confirmado esta conclusión, aunque señalan que el resto de dimensiones de personalidad también mantenían algunas asociaciones interesantes. Por ejemplo, McCrae y Costa (1991), informaron que posiblemente la responsabilidad y la amabilidad también deberían afectar al bienestar de manera instrumental al crear condiciones de vida favorables. A este respecto, Bardi y Ryff (2007) señalaron que los individuos con alta responsabilidad pueden tener mayores niveles de bienestar debido a su arduo trabajo y fortalezas organizativas, que probablemente contribuyan al logro de los objetivos personales; además, las personas con un alto nivel de amabilidad pueden tener un mayor bienestar debido a su capacidad para formar y mantener relaciones positivas y cercanas con los demás. Según Grant et al. (2009) la relación entre los factores de personalidad y el bienestar psicológico es más fuerte que la relación entre los factores de personalidad y el bienestar subjetivo, sugiriendo que las influencias disposicionales en el bienestar varían, dependiendo de la dimensión del bienestar. Sus resultados de las relaciones por pares entre rasgos de personalidad y dimensiones de bienestar mostraron que el neuroticismo obtuvo relaciones negativas principalmente con la autonomía y propósito en la vida; la extraversión mostró correlaciones positivas principalmente con el crecimiento personal y relaciones positivas; la apertura a la experiencia con crecimiento personal; la amabilidad con las relaciones positivas; y la responsabilidad con crecimiento personal y propósito en la vida.

Meléndez, Satorres, Cujiño y Reyes (2019) con adultos mayores colombianos señalaron que los rasgos de personalidad predecían mayor varianza explicada para el BP que para el BS, y observaron que el neuroticismo estaba asociado de forma negativa con todas las dimensiones del BP excepto con el propósito en la vida, mientras que la extraversión mostraba una importante asociación con esta dimensión del BP, y al igual que responsabilidad, mostraba asociaciones positivas con todas las dimensiones. El estudio de Butkovic, Brkovic y Bratko (2012) mostró que la responsabilidad junto con el neuroticismo y la extraversión, son rasgos de personalidad que pueden discriminar entre personas con alto y bajo bienestar. Bardi y Ryff (2007) encontraron que el neuroticismo predice una menor autonomía, crecimiento personal, relaciones positivas y propósito en la vida. Además, los participantes con bajo nivel de neuroticismo y alta apertura a la experiencia mostraron un mayor crecimiento personal. También el estudio de Marrero y Carballeira (2012), informó que el neuroticismo era el predictor más fuerte de la autoaceptación, el dominio del ambiente y la autonomía; además, la apertura a la experiencia fue el predictor más fuerte del crecimiento personal, la extraversión lo fue de las relaciones positivas con los demás y la responsabilidad predijo el propósito en la vida.

Se han realizado esfuerzos considerables para extender la noción de bienestar más allá de la ausencia de estados de malestar y desde la psicología se ha relacionado con constructos como afrontamiento, resiliencia, etc., demostrando que esta relación puede favorecer el desarrollo de un bienestar positivo (Tomás, Sancho, Meléndez y Mayordomo, 2012). Además, se ha comprobado que, en adultos mayores, estas relaciones son determinantes para favorecer un envejecimiento óptimo y con calidad de vida, lo cual incluso está teniendo una repercusión directa sobre las políticas de salud y bienestar (Huppert, 2009); si bien una cuestión todavía abierta es cómo la personalidad puede relacionarse con el bienestar en adultos mayores y aunque existe una considerable cantidad de estudios que analizan que características de personalidad están asociadas con el BS, la extensión de la literatura sobre la relación entre la personalidad y modelos de BP es menos detallada, máxime en población de adultos mayores. Por tanto, el objetivo de este estudio fue investigar cómo los rasgos de personalidad (basándonos en el modelo de los Cinco Grandes) se asocian con las seis dimensiones del bienestar psicológico (autoaceptación, crecimiento personal, dominio ambiental, autonomía, relaciones positivas con otros y propósito en la vida) en una muestra de adultos mayores españoles. Como hipótesis se espera que (H1) el neuroticismo esté asociado de manera negativa con todas las dimensiones del bienestar psicológico, especialmente el dominio ambiental y la autonomía; (H2) el rasgo de extraversión obtendrá asociaciones significativas con relaciones positivas con otros y crecimiento personal; (H3) la apertura a la experiencia se asociará principalmente crecimiento personal; (H4) la amabilidad estará de las relaciones positivas con otros; y (H5) la responsabilidad se asociara principalmente con crecimiento personal y propósito en la vida.

Método

Participantes
En el diseño de carácter transversal, participaron un total de 224 adultos mayores de la ciudad de Valencia, España. La media de edad fue de 68,75 (DT = 5,9) con un rango entre 60-88; el 64,7% eran mujeres; en relación con el estado civil un 70,8% casados, un 20,1% viudos y un 9,1% sin pareja/solteros. Con respecto al nivel de estudios, un 6% tenían estudios inferiores a primaria, un 40,7% tenían estudios primarios, un 20,4% tenía estudios secundarios y el 32,9% universitarios.

Instrumentos
Además de contestar a diferentes indicadores sociodemográficos, los sujetos respondieron a las Escalas de Bienestar Psicológico de Ryff (Ryff, 1989), que conceptualiza y mide bienestar psicológico con seis dimensiones: (1) autonomía, (2) dominio del ambiente, (3) autoaceptación, (4) relaciones positivas con otros, (5) crecimiento personal y (6) propósito en la vida; los ítems de las escalas están graduados entre totalmente en desacuerdo (1) y totalmente de acuerdo (6). Estas escalas han sido adaptadas y validadas para personas mayores en España con modelos de ecuaciones estructurales (Tomás, Meléndez y Navarro, 2008).

Para desestimar posible sintomatología depresiva se aplicó la Centre for Epidemiologic Studies Depression (CES-D; Radloff, 1977). Esta es una escala corta de autoinforme diseñada para medir la sintomatología depresiva en la población general. Consta de 20 elementos que evalúan los síntomas de depresión durante la semana anterior al rendimiento de la prueba. Una puntuación de corte de 16 se utiliza normalmente para indicar síntomas clínicamente significativos. La media obtenida por la muestra fue de 11,13 (DT = 4,12) siendo desestimados 23 sujetos por obtener puntuaciones superiores al punto de corte establecido.

Para evaluar la personalidad, se utilizó el NEO-FFI (Costa y McCrae, 2002). Permite evaluar cinco rasgos de personalidad: neuroticismo, extroversión, apertura a la experiencia, amabilidad y conciencia. Se ha utilizado su versión en español, que consta de 60 elementos que se valoran en una escala Likert de 5 puntos que van desde (0) totalmente en desacuerdo hasta (4) totalmente de acuerdo. Las propiedades psicométricas de la versión en español son muy similares a las de la versión original, con una consistencia interna (alfa de Cronbach) que va desde .71 (agradable) a .82 (neuroticismo) (Manga, Ramos y Moran, 2004).

Procedimiento
La muestra fue obtenida en centros de mayores de la ciudad de Valencia (España). Estos centros son espacios públicos que cuentan con instalaciones donde los adultos mayores del municipio participan en su tiempo libre en actividades lúdicas, recreativas o culturales que ofertaban los centros. Los adultos mayores, fueron invitados a participar e informados sobre el propósito, la naturaleza voluntaria y la confidencialidad del estudio. Posteriormente, aquellos que estaban interesados en participar dieron su consentimiento informado. Durante todo el procedimiento se siguieron los principios de la Declaración de Helsinki. Todas las escalas fueron administradas por evaluadores previamente entrenados en la administración de las escalas por los autores de este estudio. Los participantes fueron evaluados individualmente en una sesión de 45 minutos.

Análisis de los datos
La asociación entre el modelo de los cinco grandes rasgos de personalidad (neuroticismo, extraversión, apertura a la experiencia, amabilidad, conciencia) y las seis dimensiones del bienestar psicológico (autoaceptación, dominio ambiental, relaciones positivas con los demás, autonomía, crecimiento personal y propósito en la vida) se analizó mediante análisis de regresión lineal múltiple con el método de introducir o entrada forzada. Se realizó un modelo de regresión lineal múltiple para cada dimensión del bienestar psicológico. El método fue seleccionado para dar el mismo nivel de importancia a cada predictor, al incluir cada rasgo simultáneamente al modelo. Todos los análisis se realizaron con el programa SPSS 21.

Resultados

El resultado del análisis de regresión mostró que el modelo de los Cinco Grandes fue un modelo significativo para las seis dimensiones del bienestar psicológico (BP); los modelos explicaron la varianza en un rango de 18% a 44% de BP.

Tal como se presenta en la tabla 1, cuando se evaluó cada rasgo, se observó que el neuroticismo presentaba una asociación negativa y significativa con todas las dimensiones del bienestar psicológico, excepto con crecimiento personal, siendo la relación más fuerte con autoaceptación y dominio del ambiente. Extraversión presentaba asociaciones positivas con todos los factores, excepto autonomía, siendo las relaciones con autoaceptación y relaciones positivas con otros las más fuertes. La apertura a la experiencia mostro relaciones positivas con relaciones positivas con otros, dominio del ambiente, propósito en la vida y crecimiento personal, destacando ésta última. Amabilidad tan solo mostro una relación positiva y moderada con relaciones positivas con otros. Finalmente, responsabilidad mostro una asociación positiva y significativa con todas las dimensiones del bienestar psicológico, excepto con relaciones positivas con otros, siendo la más fuerte la obtenida con propósito en la vida.



Discusión

A pesar del considerable interés en los rasgos de personalidad que se asocian con el bienestar, la investigación sobre el bienestar psicológico ha sido escasa posiblemente por su naturaleza multifacética. En consecuencia, esta investigación estudió como los rasgos de personalidad pueden asociarse a las dimensiones del bienestar psicológico en una muestra de adultos mayores comprobándose que existe una importante relación entre ambos constructos, principalmente para los rasgos de neuroticismo, extraversión y responsabilidad.

El neuroticismo se asoció todas las dimensiones del BP de forma negativa excepto el crecimiento personal que no fue significativo. Este resultado es coherente por los obtenidos por Kokko, Tolvanen y Pulkkinen (2013) y Meléndez el al. (2019) que señalaron que un alto neuroticismo estaría asociado con un bajo BP. Debe tenerse en cuenta que el rasgo del neuroticismo destaca por una marcada inestabilidad emocional y su definición incluye características opuestas a las del BP, de ahí el signo negativo de la asociación. De entre las dimensiones significativas, destaca la autoaceptación, mostrando resultados similares a los obtenidos por Grant et al. (2009) y Bardi y Ryff (2007). Difícilmente el neuroticismo puede facilitar que las personas intenten sentirse bien con ellas mismas aun siendo conscientes de sus propias limitaciones, las emociones desorganizadas interfieren en la propia adaptación facilitando las ideas irracionales.

Tal y como se ha señalado anteriormente (Butkovic et al., 2012; Sun et al., 2018), la extraversión es uno de los rasgos que se asocia en mayor medida al BP, resultados que son coherentes a los obtenidos en este estudio, dado que este rasgo se asoció de forma positiva con todas las dimensiones del BP excepto autonomía que no fue significativa. Destaca además la asociación de la dimensión relaciones positivas con otros la cual podría ser explicada desde un punto de vista teórico según Grant el al. (2009) dado que la extraversión puede facilitar relaciones positivas a través de un comportamiento sociable, además este rasgo se caracteriza por una tendencia a buscar emociones positivas y una tendencia a estar en contacto con las personas y evitar la soledad. Estos aspectos señalados, facilitarían el ajuste y adaptación en el envejecimiento ya que el apoyo social ejerce una influencia positiva en la salud de los adultos mayores a través de su efecto directo en el BP (Guindon y Cappeliez, 2010).

Los resultados obtenidos en apertura a la experiencia también son similares a otros estudios (Grant et al., 2009; Marrero y Carballeira, 2012; Sun et al., 2018) habiéndose obtenido relaciones significativas con relaciones positivas con otros, dominio del ambiente, así como con las dos dimensiones más prototípicas del BP, el crecimiento personal y el propósito en la vida. De este modo se ha podido corroborar que en el envejecimiento la apertura a la experiencia puede principalmente facilitar el crecimiento personal a través de la búsqueda de experiencia, así como el establecimiento de objetivos personales. Este resultado refuerza los supuestos de las teorías clásicas del desarrollo del ciclo vital en las que se plantea que el desarrollo y crecimiento son posibles en cualquier etapa del ciclo vital (Baltes, Staudinger y Lindenberger, 1999); además implican la posibilidad de un proceso optimizador ya que supone la puesta en marcha de estrategias adaptativas para afrontar los cambios propios de la edad.

Con respecto a las asociaciones obtenidas por amabilidad, este ha sido el rasgo que menor poder de asociación mostró sobre las dimensiones del BP, y al igual que en el trabajo de Grant et al. (2009) tan solo ha obtenido una asociación significativa con las relaciones positivas con otros. Como señalan Anglim y Grant (2016), este rasgo está asociado con el interés en las interacciones interpersonales y una mayor cohesión social lo que facilitaría las relaciones positivas.

Finalmente, responsabilidad se asoció con todas las dimensiones del BP a excepción de relaciones positivas con otros. Tal y como se señalaba, trabajos previos (Butkovic et al., 2012; Grant et al., 2009; Sun et al., 2018) han señalado la importante relación de este rasgo con el BP, aspecto que se ha visto corroborado en este estudio. Parece coherente que este rasgo, entendido como voluntad de logro, facilite el desarrollo personal y el establecimiento de objetivos personales a través de un comportamiento orientado a la tarea. Además, la asociación de responsabilidad con dominio del ambiente, ayudaría a los adultos mayores a crear entornos más adaptados a sus capacidades, optimizando sus posibilidades de adaptación.

Limitaciones y líneas futuras
Este estudio presenta ciertas limitaciones. Una de ellas es que las medidas de personalidad y bienestar son autoinformes, lo que podría producir un sesgo en algunas respuestas. Además, este es un estudio transversal y sería necesario en futuras investigaciones realizar estudios longitudinales que analizaran los posibles cambios según las personas envejecen. Sin embargo, a pesar de estas limitaciones, debe destacarse que a diferencia del BS existe poca investigación de la asociación entre los rasgos de personalidad y el BP por lo que sería necesario realizar más estudios sobre la personalidad, el bienestar y el envejecimiento.

Conclusión
Los hallazgos obtenidos destacan diversas asociaciones que conectan los rasgos de personalidad de los Cinco Grandes con las dimensiones del bienestar psicológico. Lo más interesante es que los resultados indican que los individuos con personalidades extravertidas, responsables, abiertas a la experiencia y emocionalmente estables tienden a enfatizar en el envejecimiento características relacionadas con el funcionamiento óptimo entendido como el desarrollo del propio potencial, tener cierto control sobre la propia vida y tener un sentido de propósito, aspectos relacionados con el envejecimiento exitoso.

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RECIBIDO: 8 de febrero de 2019
MODIFICADO: 21 de junio de 2019
ACEPTADO: 11 de julio de 2019

 

 
   
                                                 
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